Sobre el frío
y los miedos
cuando aprendí a abrazar
a otra mujer.
Sobre el canto
ufano y perseverante
allá donde las aristas
de nuestro dolor
son veladas casi por completo.
Traspasar el reverso de las cosas
no es más que volverse
al otro extremo;
sólo un punto ciego
puede salvarnos
de nuestro propio
ser.

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