Gestalt

Agarrás la bolsa del almacén
con dos dedos,
casi haciendo un mudra,
y admirás cómo los cables de luz
configuran un pentagrama
sobre el cielo tardío.
El calor te anima
y a la vez
te exprime.
Hay un misterio kármico
en los amores de verano;
es la estación
que más nostalgia me trae
(más que el crudo invierno
y su soledad).
Qué peculiares insinuaciones
nos habremos hecho
en ese tiempo.
Es como en la Gestalt:
las memorias recopilan
su propia historia,
incluso cuando la imagen
está incompleta.


Comentarios